Yo no sé si escribir

yo no sé si thin

Yo no sé si escribir. Es ya bien entrada la noche y el frío húmedo de la calle va permeando suavemente la estancia. Fuera, si uno quiere oírlo, se aprecia cómo los zorros destrozan las bolsas de basura buscando a saber qué cosas. El techo cruje con el ir de aquí para allá de los vecinos de arriba. Quiero evocar mi vida. Dejarme hundir en el recuerdo como se hunden los pies en lo blanco después de toda una noche nevando. Y buscar ahí, en la memoria, ya no respuestas a ninguna pregunta sino los orígenes de las mismas.

Si me levantase y tan solo diese unos pasos iría a dar con la puerta de un trastero diminuto que hay junto al salón. En el suelo reposa un cubo, una fregona, una escoba, un recogedor y algún que otro trasto que no debería estar ahí. Sobre ellos, en unas lejas, lejías, productos para la limpieza y una nube multicolor de bolsas para la compra. Pero si aún alzase más la vista podría contemplar, sobre la balda superior, mi escuálida biblioteca. A penas una docena de libros que traje de España y otros que he ido comprando. Unamuno, Azorín, Kafka, Dostoievski y mi cajita de latón, donde han ido entrando todas las reliquias que mi romanticismo ha tenido a bien recolectar.

Yo quiero evocar mi vida; en esta calma solitaria, con estos libritos maltrechos al alcance de unos pasos y con mi pasado palpitando en esa cajita metálica, en estas noches inciertas, en las que tantas preguntas se me han erguido y mirado de frente, me parece que se me despiertan de un sueño algunos trozos de niñez y adolescencia. Y si me levanto y me atrevo a abrir el cofrecillo de latón siento un afilado pinchazo en el ánimo cuando contemplo las cartas y las velas a medio consumir.

Y entonces regreso frente a la pantalla y dudo de si un chaval como yo, es decir, un manojo de incertidumbres que comienzan y acaban en el reducidísimo espacio de su vida, debe dejar escrito este desandar su corta experiencia, este peregrinaje a su pasado en busca de certezas…

Índice:

I Los cuentos

II Aquellas mujeres

 



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *